CROWDFUNDING Y BIOTECNOLOGÍA EN ESPAÑA

Pensar que invertir en empresas es cosa de ricos no es correcto. Hasta ahora, si uno quería rentabilizar su dinero tenía que disponer de una gran suma. Gracias a las plataformas de inversión online y a los avances tecnológicos cualquiera puede acceder a oportunidades de inversión que hace pocos años estaban reservadas a fondos de capital riesgo. Lignum Capital es un ejemplo de plataforma de inversión online, con servicios tanto para inversores como para startups.

La biotecnología es uno de los sectores más rentables de los últimos años. Y no solo en España, sino también en el resto del mundo. Esto es así gracias a empresas como Capital Cell, donde se puede invertir en este tipo de oportunidades desde cantidades tan pequeñas como 100. Capital Cell, fundada en 2015 y actualmente dirigida por Daniel Oliver, es la primera plataforma de inversión online de Europa especializada en biomedicina, uno de los sectores más rentables del mundo. Desde nuestras oficinas de Barcelona y Cambridge, seleccionamos a empresas innovadoras con un elevado potencial de rentabilidad. Su propuesta de valor consiste en disminuir el riesgo de la inversión en biotecnología gracias al análisis a fondo que realizan a las empresas. Sólo aceptan el 3% de las empresas que llegan a Capital Cell.

En los últimos años, el sector ha ido experimentando un aumento de los retornos de la inversión. La tendencia está siendo exponencial, y se estima que continuará creciendo gracias a la madurez a la que están llegando las empresas del sector. Los expertos consideran que es un buen momento para la inversión en empresas de biotecnología. Y encontramos en el equity crowdfunding un sistema con el que cualquier persona se puede convertir en accionista de una empresa del sector.

“La clave es la diversificación. Invertir en biotecnología es rentable, los números lo confirman. Invertir sólo en una empresa tiene un riesgo alto, pero si divides tu inversión y lo haces en al menos 5 empresas puedes conseguir rentabilidades por encima del 25% anual”,

Declara Daniel Oliver, director general en Capital Cell.

Recientemente, la compañía donostiarra Fesia ha abierto una ronda de inversión de 800.000€ de los cuales ya ha alcanzado más de 560.000. Fesia Technology es un fabricante de dispositivos terapéuticos basados estimulación eléctrica funcional. Tiene como objetivo mejorar de forma sostenible la independencia y la calidad de vida de las personas en todas las fases de su rehabilitación. Para ello, trabajan en una nueva generación de dispositivos médicos basados en la estimulación eléctrica funcional para terapias de neuro-rehabilitación.

Su modelo de negocio es muy escalable a nivel comercial a través del renting de dispositivos y venta de electrodos. En la actualidad, ya ha prevendido 10 dispositivos a 8 centros clave a nivel nacional y ha recibido propuestas de dos líderes mundiales en robótica de rehabilitación para integrar su tecnología en sus productos. La compañía presentará su proyecto en el evento que se celebrará el próximo 27 de junio en Bilbao sobre “Cómo invertir en Biotech y Salud”.

 

Este evento está organizado por:

 Capital Cell:

De la que ya hemos hablado anteriormente.

 Basque Health Cluster:

Es una asociación sin ánimo de lucro que se constituyó el 27 de octubre 2010 bajo la apelación de Basque Biocluster. Su objetivo es coordinar, representar, gestionar, fomentar y defender los intereses comunes de las empresas asociadas, en colaboración con las administraciones públicas y con otras organizaciones del ámbito de las biociencias y la salud. También buscan contribuir al desarrollo, crecimiento e internacionalización de sus asociados y del sector de las biociencias y la salud en la Comunidad Autónoma del País Vasco. El 13 de enero de 2017, la asamblea del Clúster decidió la nueva apelación Basque Health Cluster.

 

Tecnalia Ventures:

Es un venture builder perteneciente al centro de investigación y desarrollo tecnológico Tecnalia, el primer centro a nivel nacional y uno de los más relevantes de Europa. Realiza una gestión integral del ciclo de vida de activos tecnológicos, desde la definición de los mismos hasta su comercialización. Así, maximiza su valor para después transferirlos al mercado mediante la creación de empresas de base tecnológica o la venta de propiedad industrial y aumentar el retorno de la inversión realizada en I+D. En definitiva, transforma tecnología en PIB.

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